Es un metodo de ejercicios en cual se utilizan un aparato llamado ‘reformer’, diseñado originalmente por Joseph Pilates. La máquina consiste en una plataforma deslizante que se mueve a lo largo de un marco con resortes de diferentes resistencias. La persona puede realizar una serie de movimientos controlados y fluidos que involucran todo el cuerpo, trabajando tanto los músculos grandes como los estabilizadores más profundos.
Se basa en una herramienta versátil y efectiva para mejorar la condición física, la fuerza muscular, la flexibilidad y la postura.
Al mismo tiempo que te ayuda a liberar el estrés al concentrarte en ejecutar adecuadamente los ejercicios controlados y precisos, por lo que no sólo tonificarás tu figura y quemarás calorías, sino que también podrás cuidar de tu salud mental.
Utilizados en programas de rehabilitación debido a su capacidad para estabilizar las áreas lesionadas.
Si has ido últimamente al gimnasio habrás visto que hay una nueva máquina que causa sensación: el pilates reformer. Esta máquina permite que la práctica del pilates sea más intensa, favoreciendo la resistencia. ¡Entrena tu vitalidad con ella! En este post te contamos exactamente qué es.
Quizás no lo sabías, pero el método pilates fue desarrollado por Joseph Pilates como una práctica de ejercicio en su delicado estado físico. Así, el pilates se basa en fortalecer el cuerpo, fomentando el poder y control de nuestra mente, lo que sin duda nos ayuda a mejorar nuestra vitalidad.
El esfuerzo y la capacidad de superación promovieron que Pilates creara esta máquina o tabla con muelles para practicar juegos de fuerza y de resistencia que ejercitan nuestros cuerpos y les aportan energía.
Es básica a la hora de ejecutar los movimientos. concentración en la ejecución de los movimientos es fundamental. El Pilates trabaja combinando tres elementos: la respiración, la corrección postural y la precisión en los ejercicios. Para poder combinar estos elementos es fundamental estar concentrado en todo momento.
El control motor de los movimientos es fundamental para la correcta realización de los ejercicios. Este control, junto a la concentración, va a permitir que los movimientos se realicen de manera armónica y precisa, manteniendo una correcta alineación de la columna a través de la activación de los músculos estabilizadores.
Para conseguir la precisión en la ejecución de los movimientos, hay que controlar los músculos estabilizadores. Todo movimiento preciso que realiza nuestro cuerpo tiene como base una correcta estabilización de las articulaciones previas. La realización de los ejercicios planteados con precisión va a llevar asociada la correcta estabilización a través de la musculatura, cumpliendo así uno de los objetivos del método.
4. Fluidez de movimiento.
El dominio en el control de los movimientos se transforma en la fluidez durante su realización. Cuando falta control y precisión, los movimientos se realizan de manera entrecortada o con sensación de rigidez. Conseguir realizar los movimientos con fluidez indicará su correcta ejecución.
La respiración es uno de los principios fundamentales del método Pilates. Cada ejercicio tiene una respiración diferentes, pero todos ellos cuentan con un patrón respiratorio repetido. Una buena respiración es la base para realizar correctamente los movimientos de los ejercicios. Evitar cortar la respiración es muy importante para lograr el control de la musculatura del CORE, que es la base de la estabilidad de los movimientos.
El centro, que se conoce como CORE, está formado por la zona abdominal, la columna lumbar, la musculatura pélvica y el diafragma. La musculatura implicada en estas áreas es sobre la que se sustenta el método Pilates y que hace posible cumplir con cada uno de sus principios. Sin control del centro (CORE) no hay fluidez, precisión o control de los movimientos.
El centro, que se conoce como CORE, está formado por la zona abdominal, la columna lumbar, la musculatura pélvica y el diafragma. La musculatura implicada en estas áreas es sobre la que se sustenta el método Pilates y que hace posible cumplir con cada uno de sus principios. Sin control del centro (CORE) no hay fluidez, precisión o control de los movimientos.
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